Crónica · 8 de noviembre de 2025
Lo que una nota de prensa de maquillaje suele olvidar
El degradé de la paleta se describe en tres adjetivos; el número de tonos en tienda y la fecha de reposición no aparecen.
La nota tipo enumera 'doce tonos inspirados en la luz de…' y no dice cuántos de esos doce estarán en la cadena que concentra el 40 % de las ventas de la marca. La periodista llama al gabinete; el gabinete llama a trade; trade dice 'en rodaje'. La pieza se cae.
El segundo olvido es el tester. Una paleta sin tester en el mueble de color es un objeto de vitrina. Pedir a la asesora que 'enseñe el degradé en la mano' sin un protocolo de higiene claro es una frase que no sobrevive al sábado de centro comercial.
El tercero es el precio de la recarga o del recambio de brocha, cuando existe. El lanzamiento se anuncia como 'editado'; el mostrador se queda con el estuche vacío a los veinte días y sin recambio anunciado.
En los dosieres que redactamos, hay un recuadro feo y útil: canal, fecha de lineal, PVP, testers sí/no, recambio sí/no. No es literatura. Es lo que una jefa de sección subraya.
Si la marca quiere un tono de redacción más cálido, se puede. Primero se cierran esos cinco datos. Engine Beaconhub no entrega una nota que obligue a la prensa a hacer de departamento de trade.